Post

Susan Cadogan. La sensualidad tiene dos caras

Posted on 13 Marzo, 2012 in Entrevistas by ACR Crew

Que Susan encabezara, junto a Pat Kelly, la edición anual del festival Rude Cat era una apuesta a todas luces arriesgada, más aún tratándose de una solista de lovers rock cuya dedicación en la actualidad no se restringe a lo musical -es bibliotecaria en la University of West Indies-. Quisimos demostrarnos que su éxito no fue flor de un día (o de un álbum) y aprovechamos para ilustrarnos sobre sus comienzos, su ascenso a las posiciones de privilegio del Top of The Pops y la agradable sorpresa que supone su retorno con el recién prensado álbum “2 Sides Of Susan” (Ariwa, 2009).

Cuéntanos algo más en profundidad aquella anecdótica historia sobre como el novio de una amiga tuya, Dj Jerry Lewis, escucha tu voz y te solicita que grabes un tema para él en los estudios de la Jamaican Broadcasting Corporation, representando este el primer paso en tu carrera como vocalista.

Veo que has estado leyendo mi biografía. El novio de una amiga mía del colegio me pidió que cantara. En principio debía cantar acompañada, pero ella era tímida y lo hice en solitario. Fue en Black Ark Studio para Lee Perry. Aquella canción fue “Love My Life” y cuando terminé, Lee Perry me dijo “¡¡Me gustas, cantante!!”. Luego versioné “Hurt So Good”, que Millie Jackson hizo para la película “Cleopatra Jones” y fue bastante popular en Jamaica. Lee Perry hizo aquel ritmo reggae y estaba buscando a alguien para cantarla. The Mighty Diamonds hicieron de banda de acompañamiento. A mí siempre me ha gustado cantar, pero nunca he aspirado a una carrera como cantante, ocurrió por casualidad. Así que soy una afortunada.

Se dice que tu carrera musical ha sido tan esporádica, tanto en lo tocante a grabaciones, como en lo referente a actuaciones, debido al hecho de que has declinado convertirte en cantante profesional. ¿Por qué has optado por mantenerte al margen del negocio musical?

Mi madre canta, es una soprano dramática, canta clásico y a mí me encanta cantar, amo la música. Desde que tenía 11 años escucho a The Platters, Ben E King, The Supremes y esta clase de grupos. Solía cantar con la escoba (¡!), pero nunca he aspirado a una carrera, nunca he soñado con tener esa oportunidad…y cuando ocurrió, Perry no dejó de mandarme un puñado de canciones que aprender, me las llevaba a casa y regresaba cada Domingo para cantarlas. Ni se me pasó por la cabeza que estuviera haciendo un álbum, pero podía ocurrir cualquier cosa. Un par de meses después de editarlo no tenía repercusión en Jamaica y comenzó a auparse a las listas de éxitos de la BBC en Abril de 1975. Recibí aquella llamada de teléfono informándome que estaba en los listados de la BBC y pidiéndome que viniera a Londres. Tenía 22 años, prácticamente 23. No tenía acuerdo alguno con Perry, así que Magnet Records se hizo con los derechos del disco de forma ilegal. En aquel tiempo Perry era artista del sello Trojan y en Jamaica no sabes quien compone las canciones, así que en el disco pusieron “adaptada”. Todo el mundo afanaba. No obtuve ningún dinero. Fue Nº1 en Sudáfrica durante semanas. Hasta nuestros días, que sigue pegando. No sé lo que tiene.

Puesto que Lee “Scratch” Perry fue el elegido para grabar tu álbum “Hurt So Good”, ¿podrías explicarnos más en detalle cómo era la rutina diaria en Black Ark Studio y qué representó para ti trabajar codo con codo con uno de los personajes más reconocidos del legado musical jamaicano?

Sentía un gran respeto por él. No lo conocía como ese tipo extraño que dicen que era. Solía llamarlo “Mr.Perry” y él no dejaba a los otros (Familyman -bajista para Bob Marley-, Bunny Clark -cantante de Thirld World-, Jimmy Riley, Glen Adams…) que me hablaran. Les decía “dejad a mi cantante en paz”. Se encerraba en el estudio, así que lo veía tras el cristal, él en la sala de control y yo tras el micro. Él decía “apagad todas las luces, tienes una voz sexy” y le veía tras una nube de humo. Y cantaba, cantaba y cantaba. Terminaba una canción y me solicitaba “hazlo de nuevo”. Y luego decía “ve, aprende esto y regresa el Domingo”. Y así se grabó aquel álbum, que me retrata con un gran peinado afro, titulado “Susan Cadogan”. Me mostraba un gran respeto y yo se lo mostraba a él. Tras aquello, no volví a ver a Perry de nuevo hasta…porque Magnet no me pagaba. Yo les decía “¿Dónde están mis royalties?” y ellos me respondían “pídeselo al productor”. Perry me había dicho que no me llevaría un centavo de aquel disco si firmaba con Magnet y ya estaba contratada por Magnet. No fue hasta 1992 cuando Trojan catalogó el álbum en Universal e hicieron un buen trabajo.

Hemos podido comprobar que durante los últimos decenios se ha despertado un mayor interés hacia los artistas de ska, rock steady y reggae en Europa en comparación a Jamaica. Incluso, como has mencionado previamente, tu single “Hurt So Good” alcanzó la cuarta posición del Top of the Pops británico en 1975. ¿Cuál crees que es el motivo que explica este creciente interés nuestro hacia los sonidos oldies jamaicanos?

En Jamaica también aman los oldies. Bueno, ocurre especialmente conmigo. Yo no soy tan conocida en mi propio país. “Hurt So Good” no fue un gran éxito (en Jamaica). Tuve un par de éxitos, “Piece Of My Heart” y la versión reggae de “Tracks Of My Tears” (Smokey Robinson & The Miracles). Fui artista femenina del año en 1981, pero ni siquiera me conocen. Pienso que el tipo de música, su calidad, la lírica y el cante es de lo que adolecen las canciones de hoy en día. No han escrito canciones como aquellas, incluso en América. Las amo. El beat, las palabras…es música clara y buena. Yo puedo cantar temas sobre sexo que no son indecentes como la música que suena ahora.

¿Cómo te sientes cuando escuchas esas líricas homófobas, sexistas y extremadamente violentas provenientes de luminarias del dancehall como Shabba Ranks, Buju Banton, Sizzla o Capleton? ¿No consideras que están diseminando un mensaje equivocado cuando podrían beneficiar a la sociedad difundiendo una cultura de paz, solidaridad y respeto entre individuos?

A nadie le gusta. Bueno, los jóvenes parecen encajarlo mejor. Los deejays emiten ese mensaje perdido, vulgar e insultante en su lírica e influye tanto en los jóvenes, que es una pena. Es su habilidad, pero creo que no es bonito que un artista critique a otro. No me gusta, considero que impacta negativamente en la juventud. No sólo los deejays de reggae, sino también los raperos, insultando a las mujeres y hablando abiertamente de sexo. Es molesto y para mí no es música. No creo que perdure, como las canciones que hicimos Pat Kelly y yo hace veinte años. La música de Bob Marley siempre sonará fresca. Esta basura se desvanecerá. Nuestras canciones tienen 35 años y todavía se siguen vendiendo. Los chicos de 18 años todavía escuchan “Hurt So Good”.

Una mayoría de tu lírica está relacionada, directa o indirectamente, con el romanticismo: el fracaso de un corazón hecho trizas, el afloramiento de un idilio o la reivindicación de la solidez de una pareja que mantiene intacto su amor. ¿Podemos esperar de tu parte un tema tratando asuntos de otra índole, léase por ejemplo el endeudamiento de Jamaica con los países desarrollados, la rivalidad política entre JLP y PNP o el destrozo insostenible de la franja litoral para obtener dinero del turismo?

¿Te refieres a lírica más consciente? Bueno, eso es lo que he hecho en mi último álbum “2 Sides Of Susan”, que elaboré con Mad Proffesor. Es por ello que se llama “2 Sides Of Susan”, puesto que muestra otra faceta mía. Políticamente da igual lo que hagas, las diferencias siempre estarán ahí. Pero no necesitas tener violencia, puedes ser pacífico. Tú puedes ser del PNP y yo del JLP y podemos vivir en armonía. En ocasiones ocurren estas lamentables matanzas, como en la universidad cuando aquel tipo disparó primero contra dos personas. Debes poder con la presión de la vida. He escrito una canción sobre eso. He estado en contacto con los “sin techo”, especialmente en Nueva York y Nueva Jersey y hasta yo misma puedo sentirme así. Escribí una canción llamada “Homeless”. Una de las canciones que escribí para Mad Professor es “Slow Down”, que dice “tómate tu tiempo, cálmate y saborea el vino, cálmate, huele la lluvia y vuelve a vivir de nuevo”, porque la gente se está alejando del bello significado de la vida. Se preocupan de hacer dinero, de ser los mejores y de adquirir objetos caros. En el futuro escribiré más canciones en esta línea y podré cantarlas. Siento no cantar ninguna esta noche, cantaré mis temas sexis.

Tras el bombazo que supuso “Hurt So Good”, has realizado intentos varios para repetir el éxito, pero no has conseguido aproximarte a la repercusión que tuvo aquel, tanto a nivel de ventas, como a la respuesta del público. ¿Has pensado en reconvertirte al dancehall como hiciera Marcia Griffiths durante los ochenta o permanecerás incorruptible como dama del lovers rock?

En ocasiones un artista de lovers rock puede introducir un deejay en su música. De ahí por ejemplo la versión “Uptown Top Ranking” (de Althea & Donna). No tengo la necesidad de subirme a ningún tren. “Hurt So Good” supuso un gran éxito para mí. “Love Me Baby” no estuvo mal. “(You Know How To Make Me) Feel So Good” fue número uno ocho semanas en el listado de música negra. “Piece Of My Heart” estuvo en los listados jamaicanos. La gente cree que he desaparecido, pero siempre he estado ahí. La vida es dura: nunca he tenido un management decente y me he dedicado a mi trabajo en la biblioteca. Cada día que voy a trabajar a la biblioteca, alguien me dice: “Susan, me puedes cantar esto”, “escríbeme esta canción”, así que lo he dejado a un lado. Conforme me hago mayor, quiero llenar este sentimiento que tengo. No existe ningún obstáculo que me haga caer y estoy intentando hacer estos espectáculos en directo. Mi marido me dice “la vida no es un ensayo, sólo tienes una ocasión para cada cosa y si la desperdicias, lo lamentarás”. Así que espero para obtener mi pequeña porción de lo que pueda obtener mientras pueda moverme.

¿Actuar junto a una banda europea, como los portugueses The Ratazanas que te acompañan esta noche, es una suerte de apadrinamiento concedido por parte de los más veteranos a los jóvenes de cara a abrirse camino o la forma más barata y asequible para que un artista jamaicano pueda actuar en entornos tan alejados de las Antillas?

Vine aquí en 2003 junto a los estadounidenses The Slackers y en aquel tiempo conocí a este agente Moty. He tenido un montón de experiencias negativas de gira, así que había decidido parar, pero me puse en contacto con Moty y él me dijo “no Susan, déjame que te ayude”. El negocio musical ahora atraviesa un bache: todo está de capa caída. Es difícil encontrar una actuación que compense económicamente, así que muchas veces lo haces por amor a la causa. Incluso The Mamas & The Papas el otro día reconocían que no tenían dinero. Lo que fácil llega, fácil se va. Así que Moty dijo “lo que puedo hacer por ti, es encontrarte una banda por aquí” y ellos están emocionados y yo lo estoy también de poder concederles la oportunidad. No me importa, porque hay tantos extranjeros que aman realmente el reggae, el ska o el rock steady y lo tocan. ¿Por qué no? Como The Slackers, son una banda de ska y lo tocan extraordinariamente bien. Los jamaicanos no son lo suficientemente profesionales a veces. Ensayas una vez, tocas y no quieren pagarte. No son serios. No ofrezco tantos directos en Jamaica y a mí no me preocupa con quien cante. Si tocan bien, cantaré con ellos. Si se sienten honrados por acompañarme, bien por ellos.

Las últimas elecciones americanas hicieron justicia en el sentido en que eligieron como presidente de la nación por fin a un afroamericano. ¿De qué modo solventará el actual desorden ecológico y social? ¿Tienes esperanza en que materializará por fin esta oportunidad de ver reconocidos definitivamente los derechos del pueblo negro?

Bueno, es un cambio muy grande, histórico y quien sabe lo que ocurrirá. Lo que me alegra es que este hombre sabe que no está seguro de lo que ha ocurrido, pero no tiene miedo de intentarlo. Él tiene un plan y dice que puede no funcionar. Si no funciona, intentará algo distinto. Lo que han estado haciendo año tras año, no ha funcionado. Pienso que la gente debe concederle una oportunidad y opino que la raza es un asunto del que es consciente y es por ello que le están hostigando tanto. Yo voy a darle la oportunidad y como él dice, no puedes esperar un milagro de un día para otro, pero vamos a intentarlo desde un prisma distinto. Tiene demasiados asuntos sobre la mesa: las guerras, la economía, el gas, la salud…pero al menos lo está intentando por su propio pie. No estoy muy puesta en política, pero esto es maravilloso y él es brillante y encantador, con sus modos refinados. Pienso que la raza siempre será un asunto problemático en el mundo. La música no es racista, es tan sólo música y pese a la barrera idiomática, la gente la comprende.

Publicada originalmente en la revista ALB Nº88

Texto: Larry ACR
Fotógrafo: Xavi Guillamón

 

Comments Closed

2 Comments for this entry

Pingback: Reggae.es » The Abyssinians “La vida es más importante que el dinero”

Yolanda
7 Octubre, 2015
03:33

No se de donde sacara su informacion pero es excelente!, gracias por la genial informacion, la necesitaba.