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Sir JJ “The Oldian”. Gusto por lo retro

Posted on 4 Julio, 2012 in Entrevistas by ACR Crew

JJ está de rabiosa actualidad. Su pluriempleo en este universo exquisito e insondable de la música de raíz jamaicana se ve por fin recompensado en forma de ediciones discográficas. ¡Y por partida triple! Por un lado, el proyecto que lidera, The Oldians, autoedita un vinilo de 12 pulgadas titulado “Old Times” y por otro, se publican sendos artefactos de los otros dos conjuntos en los que interviene, The Kinky CooCoo´s (“The Mean Machine”) y Flight 404 (“Trip To Moon”). Sentados estos precedentes, la entrevista se antojaba obvia.

Lo tuyo con la música de origen jamaicano cabría calificarlo de romance duradero (corrígeme si me equivoco), probablemente desde tus primeras experiencias como guitarrista en el conjunto ska de Ripollet, La Jeta Band, cuyo larga duración se quedó finalmente sin editar. ¿Cómo recuerdas tus primeros coqueteos con las vibraciones sincopadas? ¿Qué fue lo que te sedujo de estos ritmos y del mundillo que lo rodea?

Formamos una banda con amigos de la adolescencia por pura diversión y con pocas pretensiones; algunos cogían un instrumento por primera vez y llegamos a hacer más de lo que nos propusimos. ¡La verdad es que guardo muy buenos recuerdos! De hecho, creo que un día de éstos haremos un ‘myspace’ para colgar los temas del disco, que nunca se editaron. Lo que me llevó a querer tocar música jamaicana fueron algunas bonitas canciones de The Skatalites, Rico… el querer hacer la música que me transmitía algo, que no otras cosas u otros intereses que se me han ido despertando más tarde.

Parece que para el trabajo-debut “Old Secrets” de The Oldians habéis apostado por la autoedición limitada en vinilo de 12 pulgadas y por una gira en locales de capacidad reducida. ¿Crees que resulta más incomprensible para el público habitual de música jamaicana el formato instrumental en comparación al vocalizado? ¿No tiene cabida un producto tan original como el jazz jamaicano en el “mainstream” o habéis optado por “escoger” el público al que acceder?

El disco de The Oldians nace tras el concierto del pasado Mayo en la sala Siroco, Madrid. La cosa fue bien y nos animamos a pasar por el estudio. Ha sido para mí una gran experiencia contar con el buen hacer de todos los miembros actuales de la banda y los artistas invitados y darle un poco de forma al resultado. Las salas donde tocaremos han ido saliendo a medida que íbamos enseñando la propuesta y aunque hay un par de bolos más grandes, casi todos son en salas pequeñas. El tipo de propuesta encaja perfectamente en este perfil de salas, aunque estamos trabajando para poder llevar el directo a un gran escenario si nos llega la oportunidad.

Quizá el proyecto tuyo del que menos se conozca sea The Diatones, a pesar de haber registrado algún tema destinado a aparecer en el álbum de décimo aniversario del sello Liquidator o de haber realizado alguna grabación en compañía de Dave Barker. ¿En qué momento os decidiréis a darle salida, con qué formato de músicos será y qué estilo/s interpretaréis?

The Diatones es un proyecto que partió de unas noches de borrachera, ¡como tantas grandes cosas! Yo no estaba en la formación inicial, así que tuve que esperarme a la siguiente borrachera para unirme a ellos. Después de esto hicimos el tratamiento y ahora no bebemos ninguno. Se hicieron unos temas propios y unos dubplates para Roy Ellis y Dave Barker y ahora estamos preparando unas nuevas y potentes cosas, de las cuales no podemos desvelar nada aún.

El panorama “oldies” parece haberse convertido en un reducto para sibaritas, en el que las bandas terminan bien por resultar de culto, bien por ser rechazadas frontalmente al haber alcanzado a un público más amplio. Cuando parece que The Kinky CooCoo´s o The Pepper Pots, con un sonido próximo al soul, podrían estar sonando perfectamente en emisoras más comerciales, ¿es deseable que así sea o se pervertiría la esencia del estilo?

Aunque no es algo con lo que nadie con los pies en el suelo sueñe, todo lo que sirva para promocionar y mejorar las condiciones de las bandas del estado, es interesante. No obstante, es una utopía exagerada teniendo en cuenta que el negocio musical gira en torno al dinero que una propuesta pueda generar y en el caso de la música jamaicana más “oldies”, no es más que el justo como para seguir adelante a duras penas.

Supongo que movilizar un conjunto de diez músicos como The Kinky CooCoo´s para completar giras o actuaciones más allá de Catalunya, será una tarea hercúlea y un tanto ingrata (pérdida de dinero y empleos, estrés, horas de sueño por recuperar, fricciones entre compañeros…) y sin embargo os habéis prodigado en más de un país europeo. ¿Cuáles son los requisitos que aducís para aceptar o desestimar una actuación? ¿De cuál de las giras estáis más orgullosos y por qué?

Realmente, para una banda donde todos o casi todos trabajamos, es muy difícil salir. No obstante, siempre que te avisan con tiempo, encuentras la fórmula para poder organizarte. Siempre puede haber fricciones, pero cuando piensas en el bien de un colectivo y no el bien personal, es fácil que acaben en pequeñeces. Un requisito importante es que tengan interés real en vernos, el resto siempre se puede negociar. Aunque tenemos una salida en Diciembre a Alemania, creo que de momento será difícil superar la gira europea del pasado mes de Marzo.

Con Flight 404 os restringís a un período muy concreto del vasto legado jamaicano (rock steady y reggae de 1967 a 1973), con fijación casi obsesiva por recrear el sonido de los hermanos Aston y Carlton Barrett, como así reconocéis en vuestro myspace. ¿No limita en demasía lo que podáis aportar de nuevo a la música o ya está todo inventado y sólo queda la recreación de estilos y formas del pasado?

Flight 404 queremos recrear una época clave de la música jamaicana que nos tiene realmente atrapados. Queremos aportar nuestra manera de reinterpretar y de traer a nuestros días un estilo y unas canciones que sonaban hace 40 años y que son fáciles de seguir escuchando a través de dj´s, pero no tanto a través de bandas en directo.

Primer larga duración de Flight 404, nuevo maxi de The Kinky CooCoo´s, debut oficial de The Oldians, el esperado álbum de Los Retrovisores… ¿qué tiene el estudio KinkyLab que no cesa de producir artefactos? ¿Cómo os organizáis internamente para que no resulte un completo y absoluto caos?

KinkyLab echa humo durante todo este 2008. ¡Se nota que ha habido tiempo libre! A parte de lo que mencionas, saldrá algún single más de The Kinky CooCoo´s, nuevos temas para diferentes recopilatorios y alguna sorpresa más. ¡Con los pocos medios que tenemos en el estudio, están saliendo muy buenas producciones! Siempre hay manera de repartir el tiempo antes de que uno se vuelva loco.

A raíz del éxito cosechado por un conjunto como los americanos The Aggrolites y su transgresora propuesta de abordar el reggae con actitud hardcore-punk, han aflorado infinidad de proyectos que son una mera imitación suya sin aditivos. ¿Coincides en este planteamiento? ¿A crees que se debe esta flagrante ausencia de ideas musicales?

Me pareció cojonuda la aparición de The Aggrolites unos años atrás, mostrando ‘su’ actitud y ‘su’ manera de entender la música jamaicana. Lo que me ha sorprendido es ver tantas bandas calcadas a The Aggrolites, como Aggrobeats, Aggrovells, Aggrotones…o bandas que parecen haberse influido más por la banda americana que por los clásicos jamaicanos o ingleses. Debe atribuirse a que estos americanos han creado una mezcla de sonido y actitud, que por lo visto está creando escuela.

A mi parecer, vivimos un momento dulce en lo que a música jamaicana “foundation” se refiere: han aflorado un buen puñado de bandas que miran a Jamaica y no se dedican a emular a formaciones europeas o americanas, la cultura arraiga a través de selectors y sound systems, se está gestando una infraestructura a través de portales como Boss Sounds o el entramado myspace y sin embargo parece que las salas y los festivales más generalistas no terminan de apostar por “nuestras” bandas. ¿Llegará el día en que se os tome en serio o seguirá perpetuándose esta injusticia en el tiempo?

Aunque hay propuestas fuertes y solventes consolidándose en la península, yo creo que aún hay un abismo entre el show de una banda extranjera (por ejemplo americana) y una banda de aquí. Por actitud, por manera de creer en sus propios proyectos, por lo que sea, pero las bandas de aquí creo que debemos trabajar más ese aspecto para allanar esas diferencias. No sé si llegará ese día, yo al menos no lo espero, vale más la pena disfrutar del camino que caminar en busca de algo; hay mil propuestas concebidas para ‘tal cosa’ que se han quedado por el camino…que vale más la pena tratar de ir avanzando a nivel personal y colectivo que no esperar demasiado.

Que la industria musical se está redescubriendo, es algo que ya no sorprende prácticamente a nadie: editar un álbum es tarea harto complicada y sin álbum, resulta una utopía actuar en eventos grandes, lo que redunda en limitar el espectro de seguimiento de una banda. ¿Existe una fórmula para escapar de este círculo vicioso?

La industria discográfica de nuestro mercado es muy limitada. Editar algo es realmente muy difícil. Igualmente, desde aquí animo a todos a autoproducirse, autoeditarse y apostar por sus trabajos, antes de llegar a tener que deshacerse por no poder colocar un trabajo en el mercado. Hoy en día es bastante más asequible de lo que parece. La fórmula que existe es ir dando pasos y disfrutar de lo que haces sin esperar nada a cambio.

Imagino que tras haber trabajado personalmente con figuras jamaicanas del calibre de Earl 16, Laurel Aitken, Roy “Mr.Symarip” Ellis o el propio Dave Barker, ya habrás hecho realidad buena parte de tus sueños. ¿Alguno que esté aún por plasmarse? Recuerda que soñar es libre, así que te cedo este espacio para que tu imaginación fluya sin cortapisas.

Recuerdo con mucha ilusión los momentos que compartimos con Dave Barker este pasado año dentro y fuera del escenario, así como haber tocado con The Oldians junto a Victor Ruggiero en KGB. También los ratos junto a Rico Rodríguez, Laurel Aitken (DEP), Jazzbo, Senior All Stars… Algunas otras experiencias han sido muy efímeras y no las tengo tan presentes. Aún no he compartido nunca cartel con The Skatalites, algo que me gustaría. ¡Y, por qué no, tocar un rato la guitarra con ellos! Muchas Gracias.

Originalmente publicado en la revista ALB nº 83

 

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2 Comments for this entry

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Yolanda
7 Octubre, 2015
03:33

No se de donde sacara su informacion pero es excelente!, gracias por la genial informacion, la necesitaba.