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The Abyssinians “La vida es más importante que el dinero”

Posted on 8 Octubre, 2012 in Entrevistas by ACR Crew

La industria musical jamaicana, con los productores al frente, ha maltratado y ninguneado a los artistas apropiándose de sus derechos y no retribuyéndoles de modo justo por sus canciones. Ese es el motivo por el que muchos se ven en la tesitura de seguir girando a una edad avanzada. Es el caso del terceto vocal The Abyssinians -conformado en la actualidad por Bernard Collins, Donald Manning y David Morrison-, quienes, pese a todo, se mantienen en escena con dignidad y la vigencia de un mensaje universal, fiel a las raíces del estilo -el reggae de los setenta caracterizado por las armonías vocales- e impregnado de una indudable espiritualidad.

Se dice que no os planteasteis iniciar una carrera musical hasta que visteis la luz tras la composición de la canción “Satta Massagana”. ¿Podríais explicarnos en detalle cuál fue el proceso de composición de este tema? ¿Hasta qué punto puede afirmarse que estaba inspirada en “Happy Land” de Carlton & The Shoes?

Esta versión estaba escrita íntegramente por Donald Manning y por mí (Bernard Collins). Todo el concepto. Para mí, esta canción surgió de la iglesia. Cuando le conocí (a Donald Manning), era miembro de la Iglesia Ortodoxa Etíope, solía traducir literatura del etíope al inglés. La comprensión sobre la tierra que está tan lejos, que es Etiopía, el idioma…obtuvimos el concepto y escribimos aquella canción hace 42 años. Esa canción proviene de la iglesia, de ahí que sea tan espiritual.

Tras haber escrito algunos de vuestros tan reconocidos himnos rastas, os dirigisteis a Coxsone en 1969 con la idea de que los grabara. ¿Cuál era su opinión de vuestro trabajo en aquel tiempo? ¿Estaba la sociedad jamaicana preparada para asumir y disfrutar el mensaje cultural sobre un ritmo más lento al que tratabais de dar salir en aquel tiempo?

Bueno, en aquel tiempo -1969-, la música no transmitía mucha cultura. Nosotros fuimos los primeros en hacerlo. El emperador Haile Selassie vino a Jamaica en 1966 y todo nosotros estábamos esperando para verlo, porque la mayor concentración rasta estaba en Jamaica desde principios de los años 30, desde gente como Howell -Nde. Se refiere a Leonard Howell, considerado uno de los pioneros en el culto y autor del libro “The Promise Key”, que recoge su doctrina- hasta aquellos ancianos rastas. Cuando su majestad vino a Jamaica, todo empezó a surgir, a desarrollarse. Un tiempo después hicimos “Satta Massagana”. Cambió toda la música para la eternidad y comenzaron a cantar sobre cultura. Todo el mundo comenzó a cantar sobre rasta y los que no cantaban sobre rasta, lo hacían sobre ganja, hierba, sensimilla. Fuimos los primeros en comenzar con el roots en 1969, durante los setenta y hasta que la música cambió en los ochenta, cuando comenzaron a cantar sobre mujeres, sexo y todo aquello. Pero Marcus Garvey nos dijo “cuando veáis a un rey coronado, sabed que la redención estará allí”. Marcus Garvey nos dijo aquello, así que cuando su majestad vino a Jamaica, dijimos “es el rey de reyes”, recordamos lo que Marcus Garvey nos dijo. Así que la redención está cerca y será pronto.

Esperasteis hasta 1977 para ver aparecer vuestro primer álbum tras haber editado varios singles en los años precedentes. ¿Por qué esperasteis tanto tiempo para editarlo? ¿Cómo decidisteis las canciones que iban a ser incluidas en él y quién iba a ser su productor?

Fue en Junio de 1977 cuando pensamos: deberíamos tener un álbum después de estar cantando desde 1969, ya que la gente quería escuchar una colección de canciones, así que nos reunimos con el mismo concepto que teníamos desde el principio, desde “Satta Massagana”. De ahí que el título del álbum sea “Satta Massagana”. Así que trabajamos en torno a “Satta Massagana”, poniendo aquellos temas espirituales juntos. Ese es el por qué aquel álbum salió. No planeamos nada aparte, sólo inspiración y le dimos a la gente lo que quería escuchar de nosotros.

Puesto que sois conocidos como uno de los mejores tercetos armónicos del reggae de raíz en toda la historia musical de Jamaica, me gustaría que explicarais en detalle cómo trabajáis las armonías cuando os involucráis en la creación de una nueva canción. ¿Quién escribe las letras y cómo contribuye cada miembro al resultado final de la canción?

Todos escribimos líricas juntos. Él (Bernard Collins) escribe las suyas y mi hermano pequeño y yo nos juntamos con él. Yo escribo mis letras y si viene mi hermano pequeño a cantar conmigo, él escribe sus letras y le digo: voy a cantar con mi hermano. Si hablamos de armonías, mi hermano pequeño y yo cantamos la armonía, porque cuando cantamos, nos organizamos del siguiente modo: yo canto en su cara y él canta en la mía, así que tratamos de hacer la armonía muy bien. Él (Bernard Collins) tiene una buena voz solista, así que intentamos lograr que todo quede compacto. De ahí que salga tan natural.

Al haber grabado para unos cuantos productores a lo largo de vuestra extensa trayectoria, ¿cuáles fueron las diferencias entre trabajar para Lloyd “Matador” Daley, Clement “Coxsone” Dodd o Clive “Azul” Hunt en base al trato que procuraban a los artistas? ¿Estaban habituados a pagaros de un modo regular por el derecho de vuestras canciones o sentían que os trataban de manera justa con sólo ofreceros la oportunidad de grabar con ellos?

Diría que se trataba más de la oportunidad de grabar con ellos, porque de todas aquellas grabaciones que hicimos para ellos, para Coxsone, Daley o Clive Hunt, no obtuvimos demasiado. Años más tarde, comenzamos a obtenerlo y ese es el motivo por el que estamos hoy aquí, porque la música nunca muere. La música habla por sí misma y estamos cobrando ahora. Es por eso que estamos aquí: para que puedas vernos. Seguimos vivos, así que damos gracias. La vida es más importante que el dinero.

El sello Clinch ha sido relacionado íntimamente con vosotros y vuestra producción musical. ¿Por qué decidisteis editar vuestro trabajo bajo esta marca? ¿Se debía al hecho de que queríais ostentar el control de todo el proceso musical, desde la composición de la canción hasta la distribución de la misma sin intermediarios?

De hecho, sí, porque cuando me inicié en el negocio musical en aquellos años, me percaté que Coxsone, Duke Reid y todos aquellos productores producían música para ellos mismos y no solían dar al artista ningún tipo de beneficio, royalties o similar, de sus grabaciones. Así que era consciente de aquello desde entonces, por lo que me dije: haré mi propia producción y pondré mis derechos juntos. Es por eso que empezamos con el sello Clinch, un sello independiente. Él hace lo suyo, yo hago lo mío, porque vimos que con Coxsone, Duke Reid, Mrs Pottinger, en Beverlys y toda aquella gente, cuando cantabas tu canción, no obtenías el dinero, pero querías sonar en la radio y es por eso que merodeabas en torno a ellos: porque conseguían que sonaras en la radio. Es por eso que lo hicimos por cuenta propia: conseguimos nuestro propio dinero e hicimos las grabaciones para nosotros. Por eso estamos aquí hoy, porque aún hoy lo hacemos para nosotros mismos.

Puesto que formáis parte de Jamaican Association of Vintage Artists and Affiliates (JAVAA), querría preguntaros en qué sentido ayuda la asociación a los artistas y qué clase de actividades llevan a cabo. ¿Sentís que los artistas del periodo fundacional merecen un mayor reconocimiento público que el que actualmente reciben en Jamaica? ¿No notáis que sois apreciados en mayor medida por el público europeo si lo comparamos al jamaicano?

Bueno, JAVAA es una organización nueva puesta en marcha para ayudar a los artistas vintage: en caso de que enfermen o fallezcan, les retribuyen. Tienes que pagar una cuota. Por lo que he podido ver, no creo que tantos artistas se estén beneficiando de la organización. Para mí se trata de un testaferro. No soy realmente miembro, pero conozco y comprendo su función. Y conozco gente que es miembro de la organización, que se quejan de que no se benefician de ella. JAVAA no está hecho para mí. Me uní a The Union y, de nuevo, The Union tampoco te ayuda en exceso. The Union debería estar ahí ayudándote con los contratos y controversias. El negocio musical en Jamaica necesitaría reorganizarse, comenzar de nuevo.

¿Y de qué modo consideras que debería ser reconsiderado?

Bueno, organizarse para ayudar a los artistas vintage de manera que asegure una actuación para cada artista cada cierto tiempo, cada año, tal que yo tenga mi acuerdo para actuar, él tenga su acuerdo para actuar… Así es como debería organizarse, de modo que cada artista pueda lograrlo actuando en directo. Y eso es lo que veo que no está funcionando. Recaudan las cuotas -tienes que pagar 10.000 dólares al año- y cuando no pagas, te expulsan de la organización. Para mí está muerto. Se trata de un testaferro.

Puesto que vuestro nombre responde a la denominación que Etiopía tenía tiempo atrás, ¿habéis tenido ocasión de visitar la “tierra prometida” en algún momento de vuestra vida? ¿Satisfizo vuestras expectativas? ¿Tuvisteis ocasión de visitar la comunidad rasta de Shashamane establecida en el Sur del país?

Cuando fuimos, Shashamane no existía. Cuando la visitamos, en 1969, aún no habían donado la comunidad de Shashamane. La vimos antes de aquello, pero la lengua que hablamos pertenece a los ángeles, es geeze y ahmárico. Dicen que los ángeles hablan geeze y tomamos el ahmárico del geeze. Así la gente puede comprender la lengua, porque rezamos a la autoridad. Un montón de etíopes no la conocen. Yo asisto a la Iglesia Ortodoxa Etíope cada Domingo y estaba hablando parte de la lengua allí y un hombre me miró y abrió los ojos. No he estado en Etiopía (Donald Manning), pero un hombre llamado profesor Igzhabhier vino de Etiopía a Jamaica, a la casa de mi hermano y ahí aprendí muchas cosas. Bob Marley estaba allí. Peter Tosh, Bunny Wailer, Rita Marley, Ken Boothe… todos aquellos solían ir a pillar hierba de aquel hombre, la Casa del Hombre de la Hierba, así que todos aquellos artistas solían ir allí, pero nosotros también íbamos y por eso cantamos en ahmárico.

La lengua ahmárica es usada con frecuencia en algunas de vuestras composiciones. ¿Cuándo aprendisteis dicha lengua, quién os la enseñó y por qué la encontráis útil a pesar de no estar tan extendido su uso hoy día?

Porque la gente que la conoce, no la canta tan a menudo. Voy a la iglesia y la lengua ahmárica es la que hablan los ángeles, así que si no la estudias, no la aprenderás. Yo canto todos sus caracteres. Tiene 33 caracteres básicos y 7 transversales. ¿Quieres saber por qué los sé? Un montón de gente no sabe lo que estoy diciendo. Su uso es transversal. Nunca me han enseñado inglés y los caracteres están en el inglés. Es algo que debes estudiar para comprender.

Tras la marcha de Bernard Collins del terceto, constituyes otra banda denominada Bernard Collins & the Abyssinians, lo que introdujo confusión a los seguidores de la banda. ¿Por qué abandonaste la banda? ¿Será posible reunir a los miembros originales de la banda bajo la denominación The Abyssinians?

Sigo viviendo en Jamaica (Bernard Collins). Me quedé en Jamaica y estaba hambriento de música. Sigo escribiendo canciones. Si la música me golpea, no espero. Grabé el álbum “The Last Days”, un trabajo en solitario, el último que he hecho como Bernard Collins. Pero estoy hambriento de música. Él (Donald Manning) y su hermano vivían en América en aquel periodo, así que no podíamos juntarnos, por lo que me mantuve escribiendo y produciendo aquello hasta que nos reunificamos.

En Jamaica y a lo largo del mundo buena parte de la gente escucha dancehall y pienso que el roots posee un mensaje espiritual que la raza humana necesita. También opino que la vida del dancehall es limitada, por lo que debemos recuperar las raíces, una nueva forma de raíces.

Abrazar las raíces. Bueno, las raíces son sustanciosas, las hemos cantado durante 45 años -“Satta Massagana” fue grabada hace 42 años- y siguen creciendo. Estos artistas más jóvenes y lo que están editando, no va a perdurar: en los próximos 10 o 20 años no oiremos nada sobre ellos. Buena parte de ello no ha sido grabado por músicos, no tiene sentimientos. Cuando tienes a un puñado de músicos sentados y tocando, sientes la música porque la están tocando. Cuando una persona se sienta en torno a un ordenador o lo que sea y hace sonar la batería y luego el teclado y el bajo, eso no es música. Bueno, es música, pero no tiene ninguna sustancia. La parte espiritual de la música debe ser tocada en directo.

Texto: Larry ACR
Imágenes: Fernando F. Hevia
Publicado originalmente en Enlace Funk

 

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2 Comments for this entry

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carlos
8 Octubre, 2014
15:15

ohla macho que oasa