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Roy “Mr. Symarip” Ellis de regreso de la luna

Posted on 8 Noviembre, 2012 in Entrevistas by ACR Crew

Symarip gozaron de su apogeo en la segunda mitad de los sesenta coincidiendo con el auge del movimiento skinhead original, del que su frontman Roy Ellis se considera fundador. Pero su relevancia se ha mantenido latente, pese a su inactividad como banda, gracias a las cuantiosas ventas de su álbum “Skinhead Moonstomp”, que ha despachado en estas cuatro décadas la friolera de ¡¡7 millones de copias!! Tuvimos ocasión de departir con Roy sobre su reciente retorno al panorama reggae, su trabajo junto al artista-promotor-productor cubano Laurel Aitken y sus últimas referencias discográficas para el sello madrileño Liquidator (ver ALB 77).

En una reciente entrevista para Diagonal, te retrataste como uno de los skinheads negros fundadores del movimiento y señalabas que aún sientes y te comportas como tal. ¿Cómo le explicarías a un neófito en la materia cómo era un skinhead en aquel período en unas pocas palabras? ¿Qué diferencias encuentras entre los skinheads de hoy en día y aquella estirpe de los tiempos iniciales?

Si pretende entender lo que la escena skinhead era en aquellos días, debería acudir a mí. Un montón de gente desconoce la escena skinhead inglesa de los 60 y yo fui el primer skinhead negro. El skinhead de aquellos tiempos era distinto del de ahora: los de izquierdas son fantásticos, pero en mi tiempo no había skinheads de derechas. Sólo supe de su existencia en los 80. Existía el paki-bashing, pero la razón tras aquella batalla con los paquistaníes no era el color de su piel, sino su cultura, porque venían de Pakistán, de India y se encerraban en ellos mismos. Tenían sus propias tiendas, sus propios lugares y no puedes hacer esto en un país extranjero. Pero nunca jamás escuché que golpearan a un negro. Conducíamos scooters, estábamos unidos, solíamos acudir a Brighton aquellos días y teníamos encontronazos con los rockers.

Sueles explicar la historia de como en 1964 Laurel Aitken buscaba una banda y os preguntó a The Bees si estabais interesados en acompañarlo en sus actuaciones como banda de soporte. ¿Cuál era la relación entre Laurel y la banda y cómo se comportaba en su faceta de productor?

Era un tipo fantástico. Cuando lo conocimos, se encontraba buscando una banda que lo respaldara y acababa de desembarcar de Jamaica. No interpretaba ska aquellos días, cantaba temas más latinos: “La Bamba”, “Bésame Mucho”…y no queríamos tocar ese tipo de música. En los 80 se consagró como “El Padrino del Ska”, pero es “El Padrino” de la música jamaicana en otro sentido, del boogie boogie. Cuando Prince Buster tuvo “Wash Wash” en el hit parade y el “Ten Commandments of Men” y Mille Small “My Boy Lollipop”, ese mismo año nos pusimos a tocar ska. Éramos la única banda de jamaicanos que tocaba música jamaicana, el resto eran músicos de Guyana y de las indias occidentales. Era muy buen promotor y aparte de hacer de banda, nos contrató para algunas actuaciones en clubes. Trajo a todos los artistas jamaicanos a los clubes ingleses, porque en aquellos tiempos los negros tenían vetado el acceso a estos clubes de blancos. Contrataba las salas por una noche y actuábamos de banda para Toots & The Maytals, The Pioneers, Prince Buster o The Ethiopians. De cualquier modo, le encantamos y nos produjo en “Jesse James Rides Again”, que fue nuestra primera producción como The Bees para Columbia Bluebeat. Laurel era un gran tipo, éramos como hermanos. No había visto a Laurel desde 1968 y acudí a su actuación en Suiza hace cuatro años y él les dijo a los skinheads: “¡Este tipo escribió Skinhead Moonstomp, es el jefe! Deberías volver a la escena, la gente quiere verte”. Y me devolvió al panorama de nuevo. Le debo lo que soy, porque sin él no estaría aquí hoy.

Has comentado que a finales de los sesenta viniste a España para actuar para los turistas ingleses y que, inspirado por el clima y el modus vivendi mediterráneo, escribiste la canción “Holidays By The Sea”. ¿Qué puedes contarnos sobre aquella experiencia y dónde actuaste exactamente?

Hablamos de 1969. Te diré el porqué: no podíamos encontrar trabajo en Inglaterra. Teníamos temas en el hit parade y no encontrábamos trabajo. Tenían miedo a contratarnos. Decían: cuando contratas a Symarip, traen un montón de gente, pero al final tienes que invertir demasiado dinero en reparar el lugar. Entonces nos movimos a Southampton, luego a Bilbao a través de una agencia francesa que nos llevó a Nancy, Montpellier, Marsella…y también a España: tocamos en Bilbao, Valencia, Cullera, Benidorm, Alicante, Madrid. No sabían nada sobre ska, querían escuchar soul: Respect, Soul Finger y lo tocábamos también. Tuvimos que aprenderlo rápido. Escribimos la canción en un club de Benidorm llamado Hipocampo y cuando regresamos de tener éxito en España, nos introdujimos de nuevo en el estudio y la grabamos junto al resto del álbum “Skinhead Moonstomp” en dos pistas porque no teníamos dinero. Y aquel álbum vendió siete millones de copias y alcanzó en décimo sexto lugar en el listado de álbumes.

De los siete pulgadas que editasteis en sellos variopintos, podemos comprobar que, a pesar de tratarse de la misma banda, aparecéis con distintas etiquetas: unas veces como The Pyramids, otras como Symarip, The Seven Letters o Zubaba, entre otros. ¿A qué se debía esta mutación en la denominación? ¿No hubiera sido más sencillo y reconocible haber colocado el mismo nombre en cada grabación?

Zubaba lo hicimos porque cuando vinimos a Alemania, el reggae no enganchaba y queríamos tocar música de baile. En aquella época se escuchaba a Osibisa, a Santana y tomamos ideas de ellos e hicimos nuestros propios temas. Era afro rock. Aparecimos actuando en una película “Warm December” de Sidney Poitier, en la que él irrumpía en el baile con aquella chica y ahí estábamos nosotros, en el escenario. The Bees cambiaron a The Pyramids y luego tuvimos aquel problema con la compañía de discos President por cambiar el nombre a Symarip, que era lo mismo a la inversa y luego grabamos como The Seven Letters… Para cumplir el contrato con Eddy Grant hicimos “Skinhead Moonstomp” y teníamos que hacer dos álbumes y lo hicimos, 24 temas, pero empezaron a editarlas con diferentes nombres: The Seven Letters, EK Bunch, Africans, The West Indians, The Rough Riders…para hacer dinero, para evitar pagarnos. Si vendes en un lugar menos de 100 libras, no te pagan los royalties. Las compañías discográficas son muy inteligentes. No nos dejaron elegir.

En 1970 el productor y diseñador para el sello Bamboo, Horace Ové, registró un documental de culto denominado “Reggae”, en el cual productores, músicos, inmigrantes jamaicanos y skinheads británicos hablaban en profundidad sobre el significado del reggae. ¿Cómo te sentías en aquel período en el que la escena reggae estaba en su máximo apogeo, copando las posiciones de privilegio en el Top of The Pops y en los listados estadounidenses? ¿Alcanzará el reggae nuevamente a ese público mayoritario o permanecerá para una audiencia de verdaderos amantes del estilo?

Pienso que permanecerá para una audiencia selecta. Tendremos durante un tiempo algún tema de reggae en el hit parade, pero no será como en los ochenta o en los sesenta porque el reggae está cambiando: ahora hacen dancehall, que a mí no me gusta, pero está bien, es algo nuevo. Todavía están los viejos tocando reggae, se escucha en la radio temas de Jimmy Cliff, Desmond Dekker, Symarip, Bob Marley, UB40…pero no se escucha nada de Prince Buster, de mi hermanastro Alton Ellis, al que nunca conocí. El reggae oldies que yo hago es para un público selecto y que permanezca underground es mejor, te diré porqué: así nunca morirá. Los temas enfocados al hit parade persiguen conseguir dinero, pero cuando yo hago un tema bueno, por ejemplo “Skinhead Moonstomp”, sé que nunca morirá. Incluso el álbum “Skinheads Dem A Come” es ya un clásico y sólo tiene dos años. Skinhead Girl ha sido grabada por 35 grupos distintos. Me hace feliz saber que mi música siempre perdurará.

Uno de vuestros temas más populares, “Banana”, recoge un mensaje multirracial citando la variedad de culturas y colores de piel que integran la raza humana. Pero, dado que buena parte de la lírica jamaicana contiene veladas referencias a los atributos sexuales, ¿se refiere este tema a lo que podamos estar pensando?

No. Cuando digo “a todo el mundo le gusta, Banana”, es cierto. No me he encontrado a nadie que no le guste el plátano. Es un asunto cultural: hablo de una comida magnífica que siempre puedes comer. Si no tienes dinero y no tienes nada de que alimentarte, puedes vivir del plátano durante el resto de tu vida, porque contiene todo de lo que precisas. Lo puedes cocinar verde como las patatas, lo puedes freír o lo puedes comer pelado. Fíjate en los tenistas: ¿qué tienen en el asiento cuándo paran de jugar? Plátano. Cuando te comes un plátano, va a tu sangre, estimula el cerebro…también ocurre con la sandía, que es buena para el órgano reproductor masculino. Tiene el mismo efecto que el Viagra, así que no tienes que tomar esa maldita pastilla. Incluso para los jóvenes: toma tanta sandía como puedas. Incluso Donna Summers grabó en una versión de la canción, que suena bastante mejor que la otra. Es una canción feliz, no tiene nada que ver con el sexo, pero si quieren usarla con ese fin, es su problema.

Otra de estas canciones, “Skinhead Moonstomp”, que dio título a vuestro álbum superventas, está basada en el tema “Moonhop” de Derrick Morgan. ¿Esperabas un éxito tan arrollador con ese álbum? ¿Cómo reaccionó Derrick Morgan ante todo aquello? ¿Era un intento de reivindicarlo difundiendo su palabra entre una audiencia mayor?

No tuvimos otra opción. Esa canción no pertenece a Derrick Morgan, tan sólo el “yeyeyeyeye”, pero la sección rítmica es del tema “Girl I´ve Got a Date” de mi hermanastro Alton. Derrick decía “con Skinhead Moonstomp, me habéis robado la canción”. No hemos robado la canción. Salió la misma semana en Inglaterra en Pama, pero  la nuestra alcanzó las listas gracias a los skinheads. La suya no. La nuestra estuvo en los listados de reggae y en los listados nacionales. Derrick Morgan la aceleró, pero proviene de “I´ll Take You There” de The Staples Singers.  De cualquier modo, le cedemos una parte de los royalties. Cita como compositores a Ellis-Neysmith-Morgan y él está contento con ello. Así que cuando la canto en directo, introduzco algunas palabras de Derrick Morgan, aunque no tendría que hacerlo necesariamente.

¿Cuál es la relación hoy en día con tus antiguos compañeros en Symarip? ¿Sería factible una reunificación para grabar de nuevo o para ofrecer una gira como tal?

Nunca giramos como Symarip porque la compañía President nos dijo que no podíamos girar como Symarip. Giramos como The Pyramids, pero todo el mundo sabía que éramos nosotros. Así que ahora he regresado como Symarip y al bajista y al batería les ha dado envidia y han montado una banda llamada igual. Es una confusión, porque la gente quiere verme a mí como cantante y compositor de los temas. La gente sabe quien es Roy Ellis, porque cuando introduces mi nombre en youtube, aparece Mr.Symarip a.k.a. Roy Ellis. El teclista Monty Neysmith está de mi lado en este momento para realizar conciertos en Inglaterra. Ellos (Nde. el bajista y el batería) no querían tocar reggae y fue por ello que la banda se disolvió. Cuando me sumé a la banda, como The Bees, ellos interpretaban temas de The Rolling Stones, ni ska, ni reggae. Y el manager de entonces les dijo: si Roy Ellis ingresa en la banda, debéis tocar reggae.

Han aparecido una serie de bandas implicadas en el sonido reggae original, por mencionar a algunas: The Aggrolites, Flight 404, The Caroloregians o su banda de soporte en esta gira, Red Soul Community (ver ALB 72). Imagino que te supondrá un motivo de orgullo cuando les oyes tratando de emular el sonido que os era natural interpretar en los sesenta. ¿Cómo reaccionas cuando escuchas a dichas bandas y de qué manera puedes ayudarles a mejorar?

No hay mucho que mejorar. Cuando escucho a las bandas que has mencionado, son como nosotros tocando, pero hoy en día son mejores músicos de lo que lo éramos en aquellos tiempos. En aquellos tiempos la mayoría de nuestras canciones, el lp “Skinhead Moonstomp” completo, se grababan en dos pistas y en la actualidad graban en dieciséis pistas. A estos chicos les deseo todo lo mejor, que sigan en este camino. Mientras continúe la escena skinhead, mi música perdurará.

Puede que tu faceta más desconocida para el público reggae sea que actualmente te encuentras cantando para un coro de góspel en Suiza. ¿Cuál es su nombre? ¿Qué tipo de canciones interpretáis? ¿Qué tipo de público acude a vuestras actuaciones? ¿Habéis grabado algo u obtenido algún tipo de reconocimiento con el coro?

No actuamos en una iglesia, dirijo mi propio coro. Tengo una banda de soporte de cuatro componentes. Normalmente suelo estar bastante ocupado, yendo de una esquina a otra de América. Viniendo de Jamaica, la gente no espera góspel de mí. En Suiza me conocen como un cantante de góspel y de soul, imitador de Barry White… En Diciembre giramos por diferentes ciudades. La gente me contrata para conciertos, funerales y bautizos. La gente joven ya no acude a la iglesia, así que cuando un párroco quiere un domingo exitoso, al que acuda mucha gente y tiene el dinero, editan pósters grandes con mi nombre. Y se supone que el párroco debe soltar el sermón, pero al final termina siendo un concierto. Suiza es una nación pequeña. Cuando actué con Kalles Kaviar en Zurich hubo bastante público, pero cuando acudí a Berna o a la parte alemana, era la misma gente. Y debes ser cuidadoso, porque puedes quemar tu nombre. Ese es el motivo por el que no hago demasiadas actuaciones allí.

Tu reciente álbum “Skinheads Dem A Come” (Liquidator, ´06) y el siete pulgadas “Shine Shine Shine” (Liquidator, ´08) podrían interpretarse como un intento de Roy Ellis de decir “bueno, aquí estoy, sigo vivo y tengo nuevo material que ofrecer”. ¿Por qué has apelado a temas archiconocidos como “Dancing Mood” de Delroy Wilson o el incunable popularizado por Louis Amstrong “When The Saints (Go Marching In)”, cuando podías haber incluido nuevas composiciones? ¿Por qué decidiste retomar el trombón de varas?

Me empujaron a tocar de nuevo. Cuando actué en Club Ska, en Inglaterra, aquellos skinheads originales de 60, 65, 70 años me dijeron que no habían tenido oportunidad de verme y me preguntaron “¿no has tocado el trombón más?”. Symarip siempre hemos sido pegadizos, éramos conocidos por aportar temas que la gente podía corear. The Aggrolites tienen tres álbumes y todavía siguen interpretando mis temas en directo. ¿Por qué? Porque no pueden tocar canciones que la gente coree, que sean pegadizas. Continué con “Skinheads Dem A Come” porque me olía que podía volverse un clásico. Se trata de ofrecerle al público lo que el público demanda. Con “When The Skins” pensé: este puede ser un buen tema, porque hay skinheads a lo largo de todo el mundo y cuando tengo concierto, se oyen las botas marchando hacia el club. Y la grabamos y ahora suena en las radios alemanas. Así que no quiero interpretar temas de otros cuando puedo interpretar las mías. Tengo cientos de temas. Todo el mundo quiere escuchar mis temas clásicos.

Originalmente publicada en ALB 84

 

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2 Comments for this entry

Pingback: Reggae.es » Daddy U Roy. La perspectiva del deejay fundacional

carlos
8 Octubre, 2014
15:15

ohla macho que oasa